Capítulo 26

Cornelius se sentó en el borde de la cama, un vaso de agua en una mano y la pastilla sujetada entre el pulgar y el índice, como una obligación indeseada.

—Abre la boca —ordenó, con un tono áspero.

Elizabeth apenas registró la orden antes de que él le empujara la pastilla entre los labios. Un amarg...

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