Capítulo 29

Entonces, ¿en la mente de Cornelius ella era tan despreciable? Elizabeth sintió una ola de desesperación invadirla.

Justo en ese momento, el tono de un teléfono rompió la pesada atmósfera.

—No te preocupes, estaré allí en un momento —dijo al teléfono antes de irse apresuradamente.

La habitación s...

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