Capítulo 37

Los tres se sentaron en la suite para parejas, la atmósfera cargada de tensión.

Sam sonrió cálidamente, rompiendo el silencio. —Cornelius, no malinterpretes. Esto es solo una coincidencia.

—¿Estás diciendo que no planeaste encontrarte?

—Bueno, no exactamente, pero—

—Sam. —Cornelius lo interrumpi...

Inicia sesión y continúa leyendo