Capítulo 68

Elizabeth se quedó rígida, mirando la pared.

Cornelius se apoyó perezosamente en el marco de la puerta.

—Pasaba por aquí y escuché tu voz. ¿Qué estás haciendo exactamente? ¿Perdiste un juego de verdad o reto?

Elizabeth preguntó con ligereza.

—¿No podías notar que estaba cantando?

—Lo noté —resp...

Inicia sesión y continúa leyendo