114

Preparé el desayuno para Sam y para mí, mientras ella se sentaba en un taburete en la isla de la cocina tomando café, vestida con mi camisa blanca de botones y una de mis corbatas. Me elogió por mis habilidades domésticas, a lo que respondí que había aprendido rápidamente a valerme por mí mismo ya q...

Inicia sesión y continúa leyendo