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Hice una mueca. —Lo siento.

Ella me hizo un gesto con la mano para que no me preocupara. —No te preocupes. Es lo que es. Me encanta que te importe tanto, dejémoslo así. Si pienso demasiado en el resto, solo me voy a molestar más.

—Eh, claro.

Belle tomó una respiración profunda, estiró los brazos ...

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