VEINTISIETE

—No me encanta esto —murmuró Sam, la voz tensa de preocupación mientras caminaba de un lado a otro frente al televisor. La luz dorada de la tarde se colaba por las ventanas, envolviéndola en un resplandor etéreo que contrastaba con la tensión de sus movimientos. Era viernes, apenas habían pasado vei...

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