Capítulo 143 La Nochebuena continúa

Arriba, la habitación estaba en silencio; el parpadeo del arbolito proyectaba una luz dorada sobre la cama. Amelia se movió cuando la puerta se abrió.

—Hola, solo soy yo —susurró Claire al entrar—. No quería despertarte.

Amelia sonrió apenas, con la voz adormilada.

—No lo hiciste.

Claire se sent...

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