114. ¡Increíble!

—¡Estás embarazada!

Declaré y ella se quedó congelada. Completamente inmóvil y en silencio.

—¿Q_Qué?

Preguntó incrédula.

—¡No!

Le tomé la mano suavemente y le di un ligero apretón.

—Tuvimos sexo sin protección... ¿Qué crees que sería el resultado...?

Dije y su rostro se llenó de horror.

Su cara s...

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