46. ¡Lo perdí todo!

Grace estaba sentada en la esquina de su habitación llorando desconsoladamente.

Había perdido lo último que apreciaba, su autoestima. No había cedido hasta ahora porque eso la hacía sentirse libre de culpa. Pero anoche lo perdió todo.

Sus ojos estaban hinchados de tanto llorar, y su cabeza comenzó...

Inicia sesión y continúa leyendo