51. ¡Sueños rotos!

Grace respiró hondo para calmarse. Ya estaba asustada y toda esa gente de alta sociedad la ponía ansiosa.

Dominick la llevó hacia la silla y la hizo sentarse. Grace tragó saliva, no entendía quién había organizado esto ni para qué.

Dominick se arrodilló frente a ella y levantó suavemente su vestid...

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