67. ¡Déjalo ir!

Dominick la miró con el ceño fruncido. Grace jadeó cuando él de repente la empujó, haciéndola caer al suelo.

Grace siseó y lo miró confundida, pero sus ojos se abrieron de par en par cuando vio a Dominick en el suelo.

—¡Dominick!— gritó fuertemente al darse cuenta de que alguien le había disparado...

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