89. ¡Entumecido!

—¿Qué demonios estás diciendo? —Dominick frunció el ceño a Alex.

—La vas a vigilar. No podemos mantenerla en una habitación separada y es demasiado arriesgado —dijo Alex.

—No voy a hacer de niñera —protestó Dom—. Quiero mi privacidad.

—No puedo encargarme de todo, Dominick —Alex jugó la carta emo...

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