94. ¡Disculpa!

Dominick la miró con furia.

—¿Cómo te atreves a salir sin mi permiso?

No le gustaba su desobediencia.

Grace se encogió de hombros.

—Olvidaste cerrar la puerta... No es mi culpa.

Dominick golpeó su vaso contra el mostrador, haciéndola estremecerse.

—¡Aahh...!

Grace gritó cuando él la levantó y la e...

Inicia sesión y continúa leyendo