Capítulo 100

MADDIE

A la mañana siguiente amaneció gris y pesada, con las nubes residuales de la tormenta aferrándose con terquedad a los rascacielos de afuera.

No había dormido. Cada vez que cerraba los ojos, el eco helado de la voz de Hades—«No voy a compartir una cama con una mujer a la que no conozco»—se r...

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