Capítulo 52 52

  Eran las dos de la madrugada cuando escuché mi teléfono sonar, de todos modos no estaba dormido. 

Era Ana. 

–Hola. ¿Esta todo bien?

– Si, eso creo. ¿Te estas quedando muy lejos de mi casa?–habló con voz apagada. 

–Unos veinte minutos, quizás menos. A estas horas no hay tráfico . ¿Pasa algo?...

Inicia sesión y continúa leyendo