Capítulo 11

Calliope finalmente dejó de correr, sin tener idea de cuán lejos había llegado. Al menos ahora estaba lejos de esas dos serpientes.

—¡Sylvester! Solo espera. Mientras esté atrapada con la familia Moore, ¡te haré suplicar por misericordia! ¿Te gustan los juegos, eh? ¡Pues jugaré contigo!

Calliope n...

Inicia sesión y continúa leyendo