Capítulo 34

En el momento en que Sylvester abrió la caja, sus ojos se abrieron de par en par y quedó totalmente atónito. ¡Dentro había una maldita rana!

¡Su peor pesadilla!

¡Solo mirarla le daban ganas de vomitar!

—¡¿Qué demonios es esto?! —Mia estaba en shock. En serio, ¿qué era esa cosa? Pensó que el regal...

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