Capítulo 62

La mente de Calliope era un desastre, como si estuviera atrapada en un sueño, simplemente flotando sin ningún control.

—Te amo— dijo, su voz dulce e inocente, cargada de encanto.

Sylvester le dio una sonrisa amorosa mientras alcanzaba suavemente el dobladillo de su falda.

—Buena chica.

Calliope ...

Inicia sesión y continúa leyendo