Capítulo 31 Nadie te invitó, querido

POV Alejandro

A las doce y cuarenta y cinco, Marco me confirmó el nombre del restaurante. A las doce y cincuenta, yo ya estaba dentro de mi automóvil, preguntándome en qué momento había perdido la poca cordura que me quedaba.

No tenía ninguna reunión en aquella zona. Tampoco necesitaba almorza...

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