Capítulo 47 47

CARMEN

La casa de los Llorís está inquietantemente silenciosa cuando paro el coche a sus puertas. No hay trabajadores esperando en la puerta, ni guardias en las verjas, ni rastro del jardinero. Las luces del porche están apagadas y lo primero que pienso es en problemas. La opulenta mansión apesta a...

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