Capítulo 51 Capitulo 51: Estela despierta.

El hospital tenía una manera cruel de medir el tiempo. No por relojes. Ni siquiera por las visitas del personal entrando y saliendo de la habitación con pasos discretos, voces bajas y bandejas metálicas.

Allí el tiempo se medía por respiraciones. Por pitidos. Por cifras verdes parpadeando en un moni...

Inicia sesión y continúa leyendo