Capítulo 6 Capitulo 6: esta misma posicion
El mesero los interrumpe y coloca la bandeja que Marlon había pedido minutos atrás.
-He pedido estofado de ternera-Dijo Marlon mientras veía como Estela se levantaba de su regazo y se sentaba en su asiento.
-Creo no tener hambre, la verdad muero por ir al hospital y ver mamá-respondio ella.
-Estela tienes que alimentarte, si mueres ¿quien va a acompañar a tu madre?.
-En eso tienes razón-Estela empezó a comer.
Marlon sonrió, como si eso fuera pan comido.
-He contratan una enfermera para tu madre-anuncio Marlon pero está vez dando un sorbo al vino.
-Muchas gracias Marlon, de verdad.
-No hay de que, por ahora solo ve a la mansión a descansar, tienes unas enormes bolsas en tus ojos.
Estela se levantó de la mesa y dejando a Marlon sólo se dispuso a subir a la camioneta.
El escolta se dirigió hacia la mansión, todo por allá estaba silencioso, en casa solo estaba Eugenia en compañía de otros escoltas.
Estela tenía mucho sueño por ello solo fue a la habitación y se acostó.
Antes de cerrar sus ojos para dormir, empezó a lamentarse.
-¿Cómo pude dejar que Marlon me besará en el hospital?-Se preguntó así misma, y colocando sus dedos encima de sus labios dijo nuevamente-Además de eso, besa super bien.
Marlon.
-¿Te encanta papi chulo?-dijo Lorena mientras dejaba un beso en los labios de Marlon y con sus manos le daba un breve masaje a su hombría.
Lorena era una mujer de cabaret, ella acostumbraba a alegrar las noches de los hombres infelices, era solo un objeto para Marlon, solo la utilizaba para saciar sus necesidades, la visita de vez en cuando, pero mas que todo iba los días que estaba estresado, y Lorena sabia como hacerlo desestresar.
-Más rápido-Pidió Marlon con los ojos cerrados, estaba a punto de expulsar su líquido preciado.
Lorena hizo caso a su petición, y con un movimiento rápido, hizo que su amado cliente se corriera, sus manos estaban ahora sucias de esperma, las cuales llevó hasta su boca y empezó a lamer sus dedos hasta comerlo todo, ese gesto hacía que Marlon se calentará más.
Esa noche no tuvieron relaciones, Marlon decidió beber en compañía de un viejo amigo, ambos reían a carcajadas, recordaban como sinvergüenzas los errores que habían cometido durante sus años.
-¡Las mujeres de este lugar son hermosas!-dijo su amigo mientras levantaba su botella al aire.
Las trabajadoras los complacen con bailes eróticos, Marlon en compañía, arrojaban su dinero para que estas lo tomaran, tenían hambre de dinero, se les reflejaba la necesidad, y estaban dispuestas a hacer lo que fuera por obtener mas y mas.
-Quiero verlas compartir su saliva-pidió Marlon, de inmediato las mujeres empezaron a besarse ellas mismas.
Eso hacía que Marlon sintiera placer, le encantaba hacer tríos, aunque su ex esposa; Raquel, nunca estuvo de acuerdo, él lo hacía con otras mujeres.
(****)
Horas más tarde.
Estela…
-No tengas miedo yo estaré a tu lado-Estela despertó rápidamente luego de escuchar la voz de Marlon, quien la abrazaba con ternura por su espalda.
-¿Qué haces?-dijo Estela intentando quitar las manos de Marlon de su cintura.
-Solo duerme-Respondió con la voz ronca, además de eso su aliento apestaba a licor.
-Marlon, vete a dormir al sofá, estoy cansada-Marlon se echó a reír, ¿Como una chica iba a mandar en su propio casa?.
-Si no te callas, te voy a vio!ar-Los vellos de Estela se erizaron y trago horrible, tan horrible que Marlon se dio cuenta, estaba ebrio y quizá por eso decía esas estupideces, pero Estela recordó que los borrachos siempre dicen la verdad.
-¿Te atreverías a hacer tal cosa?-Se encogió en la cama como un bebe, y Marlon la abrazó con más pasión, sus piernas las enrollo con las de ella, y las pompis de Estela estaban encima de la pelvis de Marlon.
Marlon no respondió su pregunta ya que se había quedado dormido, El corazón de Estela empezó a latir más rápido luego de imaginar a Marlon mientras le quitaba su virgiiad en un cuarto oscuro y lleno de humedad.
Se volteó lentamente hasta quedar frente a frente con Marlon, y empezó a investigar cada parte de su rostro, su mirada viajó por sus labios los analizo con detención, y noto que estos eran hermosos y de buen color, luego miró su barbilla, y esta estaba bien aseada, sus pestañas eran largas y sus cejas lisas hacían un brillante juego con su cabello rubio.
Era el hombre que cualquier mujer desearía, pero Estela no estaba tan dispuesta a ser esa mujer, a ella le gustaban que fueran más espontáneos, juguetones y Marlon no tenía edad para esas pequeñeces.
Él era recto y con el pensamiento egoísta de qué todas las propuestas para invertir en un negocio fueran para él. No le daba paso al más necesitado. Decía que todos en este mundo necesitan , incluyendo su persona.
A la mañana siguiente Marlon despertó con un dolor de cabeza, y un dolor en su columna, había bebido demasiado anoche.
Se levantó de la cama y bostezando abrió la puerta, sus cabellos estaban despeinados además aún llevaba sus zapatos, era normal despertar así, no era la primera vez.
-¡Te he ganado!-Gritó Estela para después reír.
Marlon bajó las escaleras para ver qué hacía su esposa, y para su sorpresa ella jugaba con su hijo Mario a dominó.
-No cabe duda de que eres buena Estela-Mario miró a Estela con ternura.
-Desde niña me ha gustado-Respondió ella mientras rodaba las fichas con sus manos.
Marlon terminó de bajar las escaleras y se dirigió a la cocina, ignorandolos por completo.
-Buenos días señor-dijo Eugenia mientras revolvía la comida.
-Buenos días Eugenia-Fue a la nevera y tomó una manzana, y dándole un mordisco añadió-¿A qué hora vino Mario?-pregunto mientras analiza el mordisco que le dió a la manzana.
-El joven vino hace dos horas-Marlon dejó la manzana sobre la mesa y miró a Eugenia con atención.
-¿No ha preguntado por mi?.
-No señor, vino directamente en buscá de su esposa-Marlon enarco una ceja, estaba sorprendido, habían pasado tantos años y su hijo aún no tomaba la iniciativa para hablar con su padre. Y aun así, viene a su casa como un perro cualquiera.
-Dime algo Eugenia-se quedó pensando antes de terminar de hablar-¿Has notado algo extraño en esos dos?-añade mientras mira a Estela reír a carcajadas. Se la estaba pasando genial.
La señora negó al principio pero era injusto ocultarle algo a su jefe quien le dio trabajo aun sin importar su macabro pasado.
-Señor, si he visto algo…
Los ojos de Marlon se cerraron. Y dando un suspiro pregunto.
-Dime todo lo que sabés.
-Su hijo Mario le trajo un hermoso detalle a su esposa, además de eso canceló unas entrevistas solo por venir a verla a ella.
Marlon sintió una presión en su corazón, no esperaba menos de su hijo. Además no era la primera vez que le hacía este tipo de cosas a las mujeres de su padre.
-Listo Eugenia-Sonrió como si nada hubiera sucedido y prosiguió a seguir comiendo su manzana.
Estela…
-Estela, ¿Que serie te gustaría ver?-Preguntó Mario mientras recogía las fichas.
-La verdad no soy amante de esas cosas, me gusta más ir al campo y recoger frutas, ir al mar, ir a pescar.
Estela miró a Marlon quien subió las escaleras, lo notó muy serio pero no le prestó atención, quizá esté un poco ocupado como solía estar.
-Iré arriba-dijo Estela levantándose de la cómoda silla. Se dirigió hasta la oficina de Marlon, pero él no estaba, luego fue hasta la habitación y ahí estaba Marlon mirando por la ventana, había quitado su camisa, lo cual regalaba una vista hermosa, tenía una enorme espalda, y en ella tenía el rostro de un león tatuado.
Marlon necesito hablar contigo-hablo ya por fin mientras cerraba la puerta.
Marlon se volteó y miró a Estela de arriba a abajo. Su rostro estaba un poco disgustado.
-¿No te estás divirtiendo con Mario allá abajo?-Preguntó con las cejas fruncidas.
-Solo echamos una partida de dominó-Explica-Además eso a ti en que te afecta?-Cuestionó con el ceño fruncido.
-Estela, no quiero que estés cerca de mi hijo.
Estela se echó a reír como si se tratara de un chiste.
-¿Estás celoso?-Se sintió importante la chica, y de inmediato empezó a tomar del pelo a su esposo-No deberías, recuerda que esto es un contrato, no le pongas corazón-Lo miró como si ella fuera una experta en el amor.
-No lo estoy, y jamás lo estaría.
Estela se acercó a Marlon hasta quedar al lado de él, y mirar por la ventana.
-Marlon. ¿Por qué me tomaste como tu mujer?-Estela miró los bellos ojos de Marlon, estos transmitían soberbia.
-Porque jamás me enamoraré de ti-Estela sintió un fresco en su pecho, por lo menos él no estaba enamorado, aunque ella estaba empezando a encariñarse con él, por todo lo bueno que había hecho con su madre Cristina.
-¿Entonces para qué lo hiciste?. Estás perdiendo tu tiempo, pudiendo estar con una mujer que de verdad quieras.
-Estela, esa mujer no volverá a llegar a mi vida.
-Cuando dices no volverá a llegar, ¿es porqué hubo una verdad?-Marlon tomó a Estela de la cintura.
-Estela eres una niña todavía. No vas a entender esas cosas.
-Eso es lo que tu mente anticuada piensa, los tiempos han cambiado Marlon Rivera.
-Marlon necesito hablar contigo-hablo ya por fin mientras cerraba la puerta.
Marlon se volteó y miró a Estela de arriba a abajo. Su rostro estaba un poco disgustado.
-¿No te estás divirtiendo con Mario allá abajo?-Preguntó con las cejas fruncidas.
-Solo echamos una partida de dominó-Explica-Además eso a ti en que te afecta?-Cuestionó con el ceño fruncido.
-Estela, no quiero que estés cerca de mi hijo.
Estela se echó a reír como si se tratara de un chiste.
-¿Estás celoso?-Se sintió importante la chica, y de inmediato empezó a tomar del pelo a su esposo-No deberías, recuerda que esto es un contrato, no le pongas corazón-Lo miró como si ella fuera una experta en el amor.
-No lo estoy, y jamás lo estaría.
Estela se acercó a Marlon hasta quedar al lado de él, y mirar por la ventana.
-Marlon. ¿Por qué me tomaste como tu mujer?-Estela miró los bellos ojos de Marlon, estos transmitían soberbia.
-Porque jamás me enamoraré de ti-Estela sintió un vacío en el pecho, y su corazón se detuvo por unos segundos, pero tenía que responder con la misma moneda.
-¿Entonces para qué lo hiciste?. Estás perdiendo tu tiempo, pudiendo estar con una mujer que de verdad quieras.
-Estela, esa mujer no volverá a llegar en mi tediosa vida.
-Cuando dices no volverá a llegar, ¿es porqué hubo una verdad?-Marlon tomó a Estela de la cintura.
-Estela eres una niña todavía. No vas a entender las cosas.
-Eso es lo que tu mente anticuada piensa, Los tiempos han cambiado Marlon Rivera.
Marlon se echó a reír y depositó una de sus manos sobre el mentón de Estela.
-Tu eres una caja de sorpresas-Alzó su mentón con un poco de rudeza mientras la obligaba a verlo con más intensidad.
Luego llevó su otra mano hasta sus glúteos y los tocó. La chica quedó boca abierta, sabía que eso no estaba bien, por ello intentó soltarse de su agarré, pero él la sostuvo fuertemente hasta abrazarla.
-Solo déjame ir, no puedo dejar que me toques.
-Pero si dejas que mi hijo lo haga ¿verdad?-Susurra cerca del oído de Estela.
-Tu hijo en ningún momento lo ha hecho.
-Estela, solo espero que no te vayas a meter a la cama de mi hijo Mario, porque no te lo perdonaré.
Estela quedó paralizada , no sabia de que hablaba Marlon por ello lo amenazó.
-Si sigues con esto. Yo misma voy a ir a la prensa y contaré todo-Marlon la apretó hasta causarle daño. Podía sentir lo duro que se formaba en la parte baja de su esposo, al parecer el contacto tan cerca con ella lo hacía exci-ar.
-Antes de que él te toque, tengo que hacerlo yo primero…
Dejó un beso en su cuello, luego pasó su lengua con ansias, y por último le dio un pequeño mordisco.
-¡Ya basta!-Gritó ella y eso alertó a Mario quien no dudó en subir y tocar la puerta.
-¡Estela estas bien?-Preguntó preocupado.
-Mira ya llego tu héroe-masculló Marlon, y tomando el mentón de su esposa nuevamente la amenazó-No quiero que mi hijo Mario sospeche, porque no sabes en el problema que meteras a tu madre.
-Eres tan gallina Marlon-Expuso estela con la mirada hecha una furia.
Mario abrió la puerta sin pensarlo dos veces, y los encontró abrazados.
-¿Por qué entraste no ves que estoy ocupada con mi esposo?-Dijo Estela con una sonrisa falsa.
Marlon ni siquiera miró al hijo, solo soltó a Estela y se fue hasta la sala de estar, donde afortunadamente ya estaba lista la comida.
Se sentó a comer, era inevitable, doña Eugenia hacía unos guisos deliciosos.
Luego de comer, se dispuso a ir a la piscina, se había colocado un bóxer que hacía ver su zona varonil bastante atractiva, su tatuaje en el brazo izquierdo le daban ese toqué de malicia. Tenía el nombre de su hija Yesenia acompañada de una flecha.
Estela se asomó a la ventana y miró a Marlon bañarse, veía lo feliz que era él con todo esto del matrimonio falso. Pero Estela había cometido un pecado mortal el cual le traería un serio problema.
Minutos antes…
-¡Papá a dónde vas!-Gritó Mario mientras veía a su padre marcharse luego de que Mario abriera la puerta sin pedir permiso.
-Solo déjalo… dijo Estela soltando un suspiro.
Mario cerró la puerta y miró fijamente a Estela.
-Sé exactamente que lo del matrimonio es falso-Estela quedó en shock y de inmediato negó.
-No, no sabes de lo que hablas. Yo a tu padre lo quiero mucho.
Mario soltó una risa.
-Estela, sé que mi padre te obligó a casarte con él. ¿Cuánto te pagó?..
-Mario, no sé de qué hablas.
-Solo quedará entre los dos, no le diré nada a papá.
-No confío en nadie-Mario se acercó hasta Estela y acarició su mejilla.
-Estela soy diferente a papá, además, te puedo ayudar en lo que necesites.
-Mario, si tu padre se entera de que me estás tocando, te hará daño-Estela se dejó tocar por unos minutos, no sabía porque pero se sentía muy segura con Mario.
-Estela. Confía en mí-Mario se acercó hasta Estela y le dio un cálido abrazo.
Estela asintió, de inmediato empezó a contarle a Mario todo lo que había pasado y por qué había firmado un contrato con su padre, él había quedado perplejo estaba tan impresionado que no le podía creer, pero conocía a su padre y por ello confío en la chica y desde ese momento se propuso en la mente que la iba a ayudar.
-¡Estela ven aquí!-Gritó Marlon desde la piscina.
De inmediato Estela bajó las escaleras y fue hasta la piscina.
-¿Qué quieres?-Se sentó en una de las sillas.
-Estela, tengo buenas noticias para tí.
-Cuáles serían, a estas alturas de la vida ni las buenas noticias me caen bien.
-No digas esas cosas-Marlon salió de la piscina y se sentó en el suelo. Las gotas de agua caían de su cabello y sus labios estaban rosados.
Estela tragó horrible en cuanto sintió la palma de la mano de su esposo sobre sus muslos, las cuales estaban frías-Tu madre saldrá del hospital mañana-Estela abrió los ojos y sonrió-vamos a arreglar su habitación. Desde hoy es bienvenida en nuestro hogar.
-Muchas gracias Marlon-Volvió a sonreír.
-Estela, cambiando el tema de tu madre. Necesito que me acompañes a una cena.
-¿Una cena?-Marlon asintió.
-Si, es una cena familiar. Necesito que elijas el mejor vestido que tengas.
-Esta bien, ¿Alguna recomendación?.
-Nena, solo te pido que actúes lo más normal posible-Estela se echó a reír. Marlon la miró era como si todo se hubiera detenido, su sonrisa angelical lo hizo dudar por un momento acerca de no enamorarse de ella.
-¿Entonces no soy normal, porque pedir que actúe como dices?, no entiendo-Preguntó Estela confundida.
-Solo no quiero que vayas a cometer una de tus locuras.
-Prefiero ser asi, que un tonto bipolar como tu-Marlon se encogió de hombros.
-¿Por qué dices eso?, en realidad no conoces el contexto de lo que dices.
-Marlon, se que estas celoso de tu hijo, y por cierto, se exactamente de lo que hablo-Marlon puso los ojos en blanco, y llevando sus manos al agua le arrojó a Estela-¡No me mojes!-Gritó ella-¡No lo hagas no me siento bien hoy!-Marlon soltó una risa malvada y tomó las piernas de Estela y la arrastró hasta la piscina.
Ella cayó al agua de un tirón, y Marlon la tomó por la cintura hasta quedar flotando los dos.
-Marlon no sé nadar, si me sueltas voy a morir-dijo ella con pánico
-No lo haré niña, jamás lo haré-Marlon acercó su bello rostro hasta el de Estela y dejó un beso en su frente.
-¿Porque piensas que estoy celoso?.
-Suéltame, no me toques.
-Esta bien te soltare.
-¡Marlon!-Gritó Estela al sentir que casi se hundía por ello pasó sus manos sobre el cuello de Marlon y lo apretó y con sus piernas enrollo la cintura de su esposo, su vestido se veía flotando por ello solo tenía su pantis la cual estaba impactando sobre la dureza de Marlon.
-¿No querías que te soltara?-dijo con la voz melosa.
-Por favor, solo déjame ir a la orilla-Los ojos de Marlon estaban llenos de lujuria, más sin embargo Estela solo sentía un temor, pero se sentía protegida en los brazos de su esposo
-Estela, ¿Qué te parece si hacemos esta misma posición pero sin ropa?-Estela se sintió asfixiada.
Sabía que Marlon estaba erect* y que está posición le apetecía saciar otras necesidades, pero ella se mantuvo, y empezó a forcejear hasta que el mismo Marlon la soltó, de inmediato Estela empezó a patalear se estaba ahogando. Marlon disfrutaba verla sufrir por ello solo río esperando que ella le pidiera ayuda.
-Marlon necesito hablar contigo-hablo ya por fin mientras cerraba la puerta.
Marlon se volteó y miró a Estela de arriba a abajo. Su rostro estaba un poco disgustado.
-¿No estás divirtiendo con Mario allá abajo?-Preguntó con las cejas fruncidas.
-Solo echamos una partida de dominó-Explica-Además eso a ti en que te afecta?-Cuestionó con el ceño fruncido.
-Estela, no quiero que estés cerca de mi hijo.
Estela se echó a reír como si se tratara de un chiste.
-¿Estás celoso?-Se sintió importante la chica, y de inmediato empezó a tomar del pelo a su esposo-No deberías, recuerda que esto es un contrato, no le pongas corazón-Lo miró como si ella fuera una experta en el amor.
-No lo estoy, y jamás lo estaría.
Estela se acercó a Marlon hasta quedar al lado de él, y mirar por la ventana.
-Marlon. ¿Por qué me tomaste como tu mujer?-Estela miró los bellos ojos de Marlon, estos transmitían soberbia.
-Porque jamás me enamoraré de ti-Estela sintió un vacío en el pecho, y su corazón se detuvo por unos segundos, pero tenía que responder con la misma moneda.
-¿Entonces para qué lo hiciste?. Estás perdiendo tu tiempo, pudiendo estar con una mujer que de verdad quieras.
-Estela, esa mujer no volverá a llegar en mi tediosa vida.
-Cuando dices no volverá a llegar, ¿es porqué hubo una verdad?-Marlon tomó a Estela de la cintura.
-Estela eres una niña todavía. No vas a entender las cosas.
-Eso es lo que tu mente anticuada piensa.
Marlon se echó a reír y depositó una de sus manos sobre el mentón de Estela.
-Tu eres una caja de sorpresas-Alzó su mentón con un poco de rudeza mientras la obligaba a verlo con más intensidad.
Luego llevó su otra mano hasta sus glúteos y los tocó. La chica quedó boca abierta, sabía que eso no estaba bien, por ello intentó soltarse de su esposo, pero él la agarró fuertemente hasta abrazarla.
-Solo déjame ir, no me toques.
-Pero si dejas que mi hijo lo haga ¿verdad?-Susurra cerca del oído de Estela.
-Tu hijo en ningún momento lo ha hecho.
-Estela, solo espero que no te vayas a meter a la cama de mi hijo Mario, porque no te lo perdonaré.
Estela quedó paralizada , no sabía de qué hablaba.
-Si sigues con esto. Yo misma voy a ir a la prensa y contaré todo-Marlon la apretó hasta causarle daño. Podía sentir lo duro que se formaba en la parte baja de su esposo, al parecer el estar cerca de ella lo hacía exci-ar.
-Antes de que él te toque, tengo que hacerlo yo primero…
Dejó un beso en su cuello, luego pasó su lengua con ansias, y por último le dio un pequeño mordisco.
-¡Ya basta!-Gritó ella y eso alertó a Mario quien no dudó en subir y tocar la puerta.
-¡Estela estás bien?-Preguntó preocupado.
-Mira, llego tu héroe-masculló Marlon, y tomando el mentón de su esposa nuevamente la amenazó-No quiero que mi hijo Mario sospeche, porque no sabes en el problema que meteras a tu madre.
-Eres tan gallina Marlon-Expuso Estela con la mirada hecha una furia.
Mario abrió la puerta sin pensarlo dos veces, y los encontró abrazados.
-¿Por qué entraste no ves que estoy ocupada con mi esposo?-Dijo Estela con una sonrisa falsa.
Marlon nisiquiera miró al hijo, solo soltó a Estela y se fue hasta la sala de estar, donde afortunadamente ya estaba lista la comida.
-¡Papá!-grito Mario. En realidad solo quería platicar con su padre.
Marlon ignoro a su hijo, y mejor se dispuso a comer, era inevitable, doña Eugenia hacía unos guisos deliciosos.
Luego de comer, se reposó y fue a la piscina, se había colocado un bóxer que hacía ver su zona varonil bastante atractiva, su tatuaje en el brazo izquierdo le daban ese toqué de malicia. Tenía el nombre de su hija Yesenia acompañada de una flecha.
Estela se asomó a la ventana y miró a Marlon bañarse, veía lo feliz que era él con todo esto del matrimonio falso. Pero Estela había cometido un pecado mortal el cual le traería un serio problema.
Minutos antes…
-¡Papá!-Gritó Mario mientras veía a su padre marcharse.
-Solo déjalo… dijo Estela soltando un suspiro.
Mario cerró la puerta y miró fijamente a Estela.
-Sé exactamente que lo del matrimonio es falso-dijo Mario sin pensarlo dos veces, Estela quedó en shock y de inmediato negó.
-No, no sabes de lo que hablas. Yo a tu padre lo quiero mucho.
Mario soltó una risa irónica.
-Estela, sé que mi padre te obligó a casarte con él. ¿Cuánto te pagó?.
-Mario, no sé de qué hablas.
-Solo quedará entre los dos, no le diré nada a papá.
-No confío en nadie-Mario se acercó hasta Estela y acarició su mejilla.
-Estela soy diferente a papá, además, te puedo ayudar en lo que necesites.
-Mario, si tu padre se entera de que me estás tocando, te hará daño-Estela se dejó tocar por unos minutos, no sabía porque pero se sentía muy segura con Mario.
-Estela. Confía en mí-se acercó más a Estela y le dio un cálido abrazo.
Estela asintió, de inmediato empezó a contarle a Mario todo lo que había pasado y por qué había firmado un contrato con su padre, él había quedado perplejo estaba tan impresionado que no le podía creer, pero conocía a su padre a la perfección, y por ello confío en la chica y desde ese momento se propuso en la mente que la iba a ayudar.
-¡Estela ven aquí!-Gritó Marlon desde la piscina.
De inmediato Estela bajó las escaleras y fue hasta la piscina.
-¿Qué quieres?-Se sentó en una de las sillas.
-Estela, tengo buenas noticias para tí-avisó Marlon con tono bipolar.
-Cuáles serían, a estas alturas de la vida ni las buenas noticias me caen bien.
Marlon salió de la piscina y se sentó en el suelo. Las gotas de agua caían de su cabello y sus labios estaban rosados.
Estela tragó horrible en cuanto sintió la palma de la mano de su esposo sobre sus muslos-Tu madre saldrá del hospital mañana-Estela abrió los ojos y sonrió-Por ello, vamos a arreglar su habitación.
-Muchas gracias Marlon, pero me temo que estará mejor en el hospital.
-No, no te preocupes, he contratado una enfermera para ella.
-Gracias Marlon.
-Estela, cambiando el tema de tu madre. Necesito que me acompañes a una cena.
-¿Una cena?-Marlon asintió.
-Si, es una cena familiar. Necesito que elijas el mejor vestido que tengas.
-Esta bien, ¿Alguna recomendación?.
-Nena, solo te pido que actúes lo más normal posible-Estela se echó a reír. Marlon la miró era como si todo se hubiera detenido, su sonrisa angelical lo hizo dudar por un momento acerca de no enamorarse de ella.
-¿Que actúe lo más normal?-Preguntó con cierta curiosidad.
-Si, es que tienes múltiples personalidades.
-Prefiero ser asi, que un tonto bipolar como tu-Marlon se encogió de hombros.
-¿Por qué dices eso?.
-Marlon, se que estas celoso de tu hijo-Marlon puso los ojos en blanco, y llevando sus manos al agua le arrojó a Estela.
-¡No!-Gritó ella-¡No lo hagas no me siento bien hoy!-Marlon soltó una risa malvada y tomó las piernas de Estela y la arrastró hasta la piscina.
Ella cayó al agua de un tirón, y Marlon la tomó por la cintura hasta quedar flotando los dos.
-Marlon no sé nadar, si me sueltas voy a morir-dijo ella con pánico
-Silencio, solo escucha el sonido de las aves-Marlon acercó su bello rostro hasta el de Estela y dejó un beso en su frente.
-¡Marlon!-Gritó Estela al sentir que casi se hundía por ello pasó sus manos sobre el cuello de Marlon y lo apretó y con sus piernas le enrollo la cintura, su vestido se veía flotando por ello solo tenía su pantis la cual estaba impactando sobre la dureza de Marlon.
-Estela, ¿Qué te parece si hacemos esta misma posición pero sin ropa?-Estela se sintió asfixiada.
Sabía que Marlon estaba erect* y que está posición le apetecía saciar otras necesidades, pero ella se mantuvo, y empezó a forcejear hasta que el mismo Marlon la soltó, de inmediato Estela empezó a patalear se estaba ahogando. Marlon disfrutaba verla sufrir por ello solo río esperando que ella le pidiera ayuda.
