Capítulo 256

Aunque Laura por lo general parecía lista, perdía la compostura con facilidad cuando las cosas salían mal. En cuanto entraba en pánico, las palabras se le atropellaban y le salían todas revueltas.

Al ver a Laura así, la irritación de Tate fue en aumento.

—¿Puedes quedarte callada un segundo? Estoy...

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