Capítulo 387

Thea, que se había quedado paralizada por el miedo, por fin reaccionó. Al ver a su amado Gerald siendo acosado, su amor lo superó todo.

Ya no le importó su miedo y gritó mientras se lanzaba hacia adelante.

—¡Idiota, suelta a Gerald! ¿Quién te crees que eres para atreverte a…?

Thea cargó como una g...

Inicia sesión y continúa leyendo