Capítulo 400

3:00 a. m.

Sebastian aún no había regresado.

Christina miró su tobillo hinchado, de pie junto a la ventana de piso a techo, con una sonrisa amarga tirándole de los labios.

¿Dónde podía estar a estas horas?

No lo había satisfecho, así que se fue a buscar a otra mujer.

Christina se apretó el pech...

Inicia sesión y continúa leyendo