Capítulo 488

Robert era como un faro de luz para Hestia.

Una luz que iluminaba su oscura vida.

Pero tal vez esa luz solo era un preludio a una mayor oscuridad.

Mientras Hestia era arrastrada de un abismo a otro, Christina sintió que sus ojos se llenaban de lágrimas. Rápidamente miró hacia arriba para contener...

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