Capítulo 540

La misma vieja excusa otra vez.

Christina ya estaba harta de oírla.

Para Robert, ella no era más que una flor delicada en un invernadero, despistada e ingenua.

Tras un largo silencio.

Christina, cada vez más impaciente, interrumpió:

—Mira, solo espero que puedas aprender a respetar a los demás....

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