Capítulo 563

El aire apestaba a sangre.

Sebastián parecía ajeno al dolor; una y otra vez estrellaba la mano contra la pared sin inmutarse.

Su mano era un amasijo sangriento, una visión horripilante.

En ese momento, el mayordomo entró corriendo desde afuera. Al ver la mano de Sebastián, se quedó sin aliento, c...

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