Capítulo 594

Sebastián soltó una carcajada de repente, pero la sonrisa no le llegó a los ojos. Los tenía inyectados en sangre, cargados de una intención asesina.

—En resumen, más les vale cuidarse y mantener sus secretos bien escondidos. Si las atrapo, lo van a pagar.

Sus últimas palabras sonaron especialmente...

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