Capítulo 92

Sintió un pinchazo de remordimiento, pero el hombre gordo le espetó:

—¿Eres idiota? Esta mujer está intentando engañarnos. ¿Te parece que está enferma?

Si moría allí, quizá nadie llegaría a enterarse.

—Sé que me equivoqué. Estoy dispuesta a darte el dinero. Antes no lo hice a propósito. Por favor...

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