ocho

Disfrazado y completamente patético, Ethan se acurrucó en el bosque espeso del parque, apenas esquivando otra persecución de los usureros. Lily y su nuevo hombre ya habían desaparecido hacía rato. Ethan estrelló el puño contra el tronco de un árbol, consumido por el odio.

—Esa perra. No voy a dejar...

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