Capítulo 38 CAPÍTULO 37

— CORTEJO SALVAJE

Victoria abrió los ojos.

Lo tenía a un centímetro, con la frente apoyada en la suya, las manos todavía en su cara y la respiración entrecortada contra sus labios. Detrás de él, del otro lado de la reja, dos guardias del zoológico los iluminaban con las linternas, con la boca abie...

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