Capítulo 40 CAPÍTULO 39

— LECCIÓN NÚMERO UNO

—¿Ahora? —Victoria soltó una risa que le salió temblorosa—. Alexander, tengo arañazos en la cara, plumas de faisán en el pelo y medio cuero cabelludo de tu maestrita debajo de las uñas.

—Ahora.

—Estoy en bata.

—Ya sé.

Victoria bajó la vista. Era cierto. Seguía con la bata d...

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