Capítulo 44 CAPÍTULO 43

— LA PRUEBA SUCIA

Victoria no se dio cuenta de que había dejado de respirar hasta que Alexander le apretó la nuca y el aire le entró de golpe, como cuando se sale del agua.

—Es el garaje de mis papás —dijo, con la voz rara—. Esa es la entrada de Belgravia. Ese es el Bentley.

Alexander no contestó...

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