Capítulo 51 CAPÍTULO 50

— LA PELIRROJA

Nadie dijo nada. Pero todos voltearon a verla.

La camarera pecosa, la señora Pemberton con el rodillo, el mayordomo pálido, Duncan de rodillas con la pistola y Clara en la puerta de la cocina, todos clavaron los ojos al mismo tiempo en el pelo de Victoria, en esa melena roja revuelt...

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