Capítulo 36 Pasajera en la sombra

El interior del vehículo blindado olía a cuero caro y a la pólvora residual de la escaramuza en el puerto. A través de los cristales tintados, las luces de Livorno se desdibujaban en líneas amarillas y rojas, alejándose a más de ciento veinte kilómetros por hora. El rugido del motor era un zumbido s...

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