Capítulo 73

Los dedos de Miranda tiemblan cuando se los lleva a las sienes.

—Basta, ustedes dos —susurra.

Por una vez, Coraline obedece. Aprieta la mandíbula tan fuerte que juro que puedo oír cómo le rechinan los dientes, pero no dice ni una palabra más.

Aaron, en cambio—él sigue hirviendo por dentro, con lo...

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