Capítulo 18 Cenizas de un imperio

​—El único que se alimenta de ilusiones rotas aquí eres tú, Lucian —le espeté, dando un paso al frente mientras sentía que cada músculo de mi cuerpo se tensaba como una cuerda de acero—. Tu padre vendió su alma a Sotomayor creyendo que podía controlar un monstruo que terminó devorándolo. Y tú tuvist...

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