Día del drama en el Club NAG

—¡Cherise! —el hombre seguía gritando—. Sal, sal, donde sea que estés... —canturreó—. Maldita putita. ¿Dónde te escondes? Necesito que vengas hacia mí. ¡Necesito ver tu cara!

Chloe alcanzó a ver que todos miraban a su alrededor, como si supieran quién era la persona a la que él llamaba.

El hombre ...

Inicia sesión y continúa leyendo