Alto

Chloe, con el corazón latiéndole de esperanza, tomó aire y se dio la vuelta.

El hombre entornó los ojos hacia ella, y sus párpados revolotearon como locos mientras escondía su reloj inteligente y sus audífonos detrás de la espalda.

—¿Por qué tú…?—Un eructo fuerte, como de rana, lo interrumpió, ...

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