La inocente Chloe

Nathaniel está en la biblioteca.

—Necesito beber un poco de agua.

—Chloe —Gabriel tomó su mano antes de que pudiera escaparse a la cocina—. No pongas excusas.

—Pero tengo la garganta seca. Mira —hizo ruiditos con la boca—. Muy seca. Necesito muchísima agua.

—¿Por qué estás tan preocupada?

Ella ...

Inicia sesión y continúa leyendo