Tú también puedes ir al infierno

Chloe sollozó en silencio.

Ya no olía a aceite sucio.

De hecho, olía a… Nathaniel.

Chloe, que aún estaba a medio camino entre los mundos, frunció el ceño. Trató de recordar cómo había llegado a casa.

Pero lo único que recordaba era haberle dado una respuesta a Markings.

No tenía elección. Au...

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