Se avecina una cita apasionante

Los gritos volvieron y un escalofrío le recorrió la espalda.

¿Podría ser que, en algún lugar de ese garaje, encontrara una respuesta a los crímenes de los hermanos NAG? Se preguntó.

—Por favor… a-ayúdeme. N- n-no—

Aquellas súplicas fervientes atrajeron su atención.

—¡Cállate! —La voz masculina y...

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