El hombre al que una vez juró destruir

—Así que aquí es donde te has estado escondiendo. Escondiéndote de tu realidad —dijo Nathaniel con calma, aún sujetándola con firmeza.

Pero Chloe no pudo contestar. Ver sus emociones —que oscilaban con fiereza entre preocupación, alegría, ira, tristeza e incluso sorpresa— la llenaba de miedo.

No e...

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