Capítulo 153 Pequeños grandes problemas

Una sonrisa curvó los labios sensuales de esa altiva y fría pelinegra.

La lluvia caía otra vez en el exterior de ese solitario departamento que habitaba, su larga cabellera lacia y negra parecía brillar por el agua que había recorrido su cuerpo luego de esa ducha nocturna.

Estiró su mano y tomó es...

Inicia sesión y continúa leyendo