Capítulo 189 Desprecio

Con las piernas cruzadas y con su dedo índice golpeado, despacio, una y otra vez sobre la reluciente mesa de cristal de esa sala de juntas, en el edificio de la empresa automotriz más importantes del país y una de las más importantes de ese lado del hemisferio, el sobrio pelinegro agotaba la pacienc...

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