Capítulo 19 Cada uno un beneficío

—¿Nunca te has tocado? ¿Nunca te has masturbado? — cuestionó Caleb y su voz sonó más ronca de lo que le hubiese gustado, sabía que era virgen, pero eso podría haber sido una opción.

—N-no… jamás…— respondió ella y su rostro ardió en vergüenza.

—Es algo muy natural… que… reconozcas tu cuerpo…— aseg...

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