Capítulo 249 Mala razón

—¡Hey, Leia, abre ya, nos estamos congelando! — exigió Hillary al hablarle al intercomunicador.

—No grites, tonta, nos avergüenzas— regañó Kristel al golpearla con el codo.

Leia sonrió y luego de avisarles que bajaba, colgó el teléfono.

—¿Llegaron? — preguntó el rubio que bajó de la habitación al...

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