Capítulo 265 No querer ser olvidado

Luego de dejar su auto estacionado frente a su casa, entrar a la misma y subir sin siquiera cenar, y darse una ducha rápida que sólo le provocó más frío, Leia se encontraba acostada, hecha un ovillo, sobre su cama y envuelta por un enorme cobertor.

Los ojos entre azulinos y verdosos de la joven bri...

Inicia sesión y continúa leyendo